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Afección hacia las matemáticas

Las matemáticas no solo se aprueban o se suspenden: también se viven. Y esa vivencia —medida en términos de gusto, atracción, confianza y ansiedad— actúa como un auténtico “termómetro” que anticipa las persistencias y los abandonos en los itinerarios STEM de las jóvenes españolas. El Informe Mujer y STEM 2025 de Fundación ASTI recientemente publicado muestra dos configuraciones afectivas claramente diferenciadas entre la población general femenina (Grupo Control)  y STEM  Talent Girl (STG) desde la ESO y que no convergen en Bachillerato, sino que se consolidan.  

Gusto: “me gustan las matemáticas” no basta si el rechazo permanece 

En la población general de jóvenes españolas, el gusto por las matemáticas se mantiene en un nivel intermedio y estable, sin mejora espontánea con el paso de etapa: un 61,6% de respuestas positivas en ESO (a un13,7% “le gustan mucho las matemáticas” y  a un 47,9% “le gustan”) y un 62,4% en Bachillerato (14,3% y  48,1%, respectivamente), con una variación de +0,8 p.p.. Sin embargo, esta estabilidad convive con una bolsa estructural de rechazo muy alta: un 38,4% de las jóvenes españolas de la ESO manifiestan que “no le gustan las matemáticas”  y un 37,6% en Bachillerato (−0,8 p.p.).  

Entre las alumnas de STEM Talent Girl, el perfil es cualitativamente distinto: en la ESO, el 92% expresa gusto positivo (54% “me gusta mucho” + 38% “me gusta”) y solo a un 8% “no le gustan las matemáticas”; en Bachillerato, el gusto positivo sigue muy alto (89%) y el rechazo se mantiene bajo (11%). La transición de la ESO al Bachillerato no implica erosión global, sino una reconfiguración: el “me gusta mucho” baja de 54% a 42% (−12 p.p.), mientras el “me gusta” sube de 38% a 47% (+9 p.p.) 

En la ESO, el gusto positivo agregado es 92% en STEM Talent Girl vs. un 61,6% en la población general (+30,4 p.p.), y la diferencia es todavía alta en Bachillerato (89% vs. 62,4%, +26,6 p.p.). La divergencia no está solo en “gustar”, sino en la intensidad del gusto y, sobre todo, en la reducción del rechazo 

Atracción: la asignatura “favorita” marca el cuello de botella 

La atracción —identificar Matemáticas como asignatura favorita— es baja y prácticamente plana en la población general: 12% en ESO y 11% en Bachillerato (−1 p.p.). En paralelo, el 88% en ESO y el 89% en Bachillerato declara que las matemáticas no es su asignatura favorita, lo que confirma la ausencia de activación vocacional incluso en la etapa preuniversitaria.  

En STEM Talent Girl, la atracción es sustancialmente mayor, aunque con moderación al avanzar de etapa: 32% en ESO y 27% en Bachillerato (−5 p.p.). Aun así, el propio informe subraya que estos niveles duplican o triplican los de la población general.  

En ESO, la diferencia en atracción es de +20 p.p. (32% STEM Talent Girl vs. 12% Población General); en Bachillerato se mantiene en +16 p.p. (27% vs. 11%). El Bachillerato no actúa como etapa de incorporación a la atracción matemática en la población general: la estabilidad en torno al ≈11–12% indica una relación más instrumental que vocacional.  

Confianza: el autoconcepto matemático se fragiliza justo cuando más importa 

En la población general, la confianza en las matemáticas es baja y frágil y se deteriora con el avance de la etapa. En la ESO el 18% de las alumnas tiene “mucha confianza”, el 60% “algo de confianza” y el 22% “nada de confianza”. En Bachillerato, la “mucha confianza” apenas sube a 21% (+3 p.p.), pero el sistema se desplaza hacia la inseguridad: la “nada de confianza” asciende a 32% (+10 p.p.).  

En STEM Talent Girl, la confianza es elevada desde la ESO y se mantiene alta en Bachillerato. En la ESO, el 52% de las alumnas sienten “mucha confianza” en las matemáticas, el 40% “algo”, y el 8% “nada”. En Bachillerato, aunque la “mucha confianza” baja a 45% (−7 p.p.), el perfil sigue siendo claramente positivo, con “nada de confianza” limitada al 13% (+5 p.p.).  

En la ESO, la diferencia en “mucha confianza” es de +34 p.p. (52% STEM Talent Girl vs. 18% en la población general); en Bachillerato se mantiene en +24 p.p. (45% vs. 21%). Además, en Bachillerato la distancia en “nada de confianza” se amplía a −19 p.p. (13% STEM Talent Girl vs. 32% en la población general), reforzando la idea central del informe: el Bachillerato fragiliza la confianza en la población general de alumnas, pero no en STEM Talent Girl.  

Ansiedad: del nerviosismo a la barrera emocional 

La ansiedad ante las matemáticas es elevada en la población general y se intensifica con la etapa educativa. En la ESO, el 33% de las alumnas presenta “mucha ansiedad”, el 49% “algo” y solo el 18% “nada”. En Bachillerato, la ansiedad intensa sube al 40% (+7 p.p.) y la ausencia de ansiedad cae a 12% (−6 p.p.).  

En STEM Talent Girl, la ansiedad es significativamente menor y más contenida. En la ESO, el 13% de las estudiantes siente “mucha ansiedad”, el 45% “algo” y el 42% “nada”. En Bachillerato, la ansiedad intensa pasa a 16% (+3 p.p.) y el grupo sin ansiedad baja a 35% (−7 p.p.), manteniéndose en niveles muy superiores a los de la población general.  

En la ESO, la diferencia en “mucha ansiedad” es de −20 p.p. a favor de STEM Talent Girl (13% vs. 33%) y la ausencia de ansiedad es +24 p.p. mayor en STEM Talent Girl (42% vs. 18%). En Bachillerato, las brechas se amplían en el extremo negativo: 40% de “mucha ansiedad” en la población general frente a 16% en STEM Talent Girl (−24 p.p.) y 12% sin ansiedad en la población general frente a 35% en STEM Talen Girl (+23 p.p.).  

Qué nos dicen juntas estas cuatro dimensiones sobre la afección hacia las matemáticas 

El informe sintetiza que el índice global de afección hacia las matemáticas muestra dos configuraciones estructuralmente diferenciadas: en la población general aparece un perfil fragmentado (gusto moderado, confianza limitada, atracción muy baja y ansiedad elevada), mientras que entre las alumnas de STEM Talent Girl se observa una alineación positiva entre dimensiones que configura una relación afectiva sólida con esta materia. En la ESO, por ejemplo, el “gusto positivo” es del 92% en STEM Talent Girl vs. el 62% en la población general, la “atracción” del 32% vs. el 12%, y la “ausencia de ansiedad” del 42% vs. el 18%; en Bachillerato, el patrón se mantiene con deterioro en la población general y niveles altos en STEM Talent Girl.  

Una lectura global de estos datos nos indica que el principal cuello de botella afectivo no es solo el gusto hacia las matemáticas, sino la combinación de baja atracción y alto coste emocional. La diferencia clave es que STEM Talent Girl logra un entorno emocionalmente protector y un sistema afectivo coherente, mientras que en la población general esta configuración de baja atracción y alto coste emocional se acentúa limitando la continuidad en trayectorias STEM entre las jóvenes españolas. 

 

Alicia
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